martes, 9 de diciembre de 2008

Hombre.


Hombre, ¡orgulloso hombre!
Investido de una autoridad fugaz,
Cuanto más seguro, más ignorante,
Su esencia cristalina,
Como un mono enfurecido,
Interpreta tales increíbles farsas ante los cielos
Que hace llorar a los ángeles.

William Shakespeare.

1 comentario:

Z. dijo...

Hola Francisco: Hace días que leo tu blog y es que tenemos blogs gemelos, incluso cuando creé el mio dudaba en ponerle Lecturas de la No Dualidad, pero, no sé, al final salió Lecturas Advaita.
Espero nuevas entradas!
Un saludo!