domingo, 5 de julio de 2009

El anhelo de perfección.


Cuando está presente la sensación de "yo", con sus profundos sentimientos de insuficiencia y falta, con su insaciable búsqueda de perfección y seguridad, es imposible ver con libertad. Cuando pienso acerca de mí, siempre está presente ese sentimiento de imperfección.
La idea de "yo", es por necesidad, incompleta. Toda idea es incompleta. No existe una idea completa. El pensamiento viene de recuerdos fragmentados que jamás podrían capturar la vivacidad del momento. Por más que piense acerca de mí, de lo que soy, de cómo soy, de lo que llegaré a ser, nunca es la totalidad viviente, porque soy inmensamente más que los pensamientos, imágenes y sentimientos fragmentados que tengo de mí.
El pensamiento y el sentimiento no pueden ser completos. La totalidad de la vida no se puede captar en pensamientos o sentimientos. La mente está constantemente tratando de hacerlo, pero no puede. Vivimos en pensamientos y sentimientos, solos y con otros que están condicionados del mismo modo.
Del pensamiento-sentimiento de imperfección surgen el deseo y el temor. El deseo de perfección y el temor de no ser perfectos. El deseo de encontrar significado y propósito. Deseo y temor. Si observamos con atención, vemos que no existe un sólo instante desprovisto de cierto deseo o temor. Aún en momentos en que nos sentimos completos, realizados, aparece el deseo de más o el temor de que la situación termine. Deseamos mantenerlo, prolongarlo. Todo esto proviene del sentimiento de imperfección que inevitablemente acompaña a la idea de "yo" como entidad aislada, separada.
Y también está el tratar. Tratar de completarse, tratar de perfeccionarse a través del pensamiento: los senderos espirituales, los ejercicios, las prácticas impuestas, ya sea autoimpuestas o impuestas por una disciplina a la que nos adherimos con el fin de completarnos en el tiempo. Son sólo pensamientos. ¿Nos damos cuenta de ésto? Tanto la imperfección que nos hace sufrir como la perfección que buscamos son ideas, imágenes.
Todo es una huída de lo que está sucediendo verdaderamente ahora, en este mismo instante: la mera presencia sin carencias, que todo lo abarca; vasta, indivisible, inconcebible.

Toni Packer.

8 comentarios:

sankaradas dijo...

“El deseo de perfección y el temor de no ser perfectos”
Quien conoce la Verdad sabe que todo es perfecto.
Namasté

Z. dijo...

"Por más que piense acerca de mí, de lo que soy, de cómo soy, de lo que llegaré a ser, nunca es la totalidad viviente, porque soy inmensamente más que los pensamientos, imágenes y sentimientos fragmentados que tengo de mí." Qué magníficamente explicado!!
Muchas gracias Francisco.
Un gran abrazo!

Bacdiras dijo...

"...la mera presencia sin carencias, que todo lo abarca; vasta, indivisible, inconcebible.
Muchas gracias y un abrazo.

ASHRAM ARUNACHALA dijo...

OM
Que genial descripción de la falsa realidad...que "empujón psiquico" para Ser y solo Ser...!
Gracias.

Soledad dijo...

Hermoso texto.
Un abrazo.

Ely dijo...

Que buen articulo amigo !!!
Un abrazo Ely

Francisco dijo...

Hola Ely, Soledad, ASHRAM ARUNACHALA, Bacdiras, Z., sankaradas.
Se nos insiste en que no somos los contenidos, que somos el contenedor. Pero insistimos en darle identidad a los pensamientos que nos insisten que para completarnos debemos hacer tal o cual disciplina para así lograr realizarnos. Un gran abrazo a tod@s.

zanoni43 dijo...

EL BLOGG ES PERFECTO