
Si despertamos de las tonterías del ego y volvemos a fluir con la Vida viviremos una vida completa e íntegra. Sabremos lo que significa amar verdaderamente y la compasión será el estado constante de nuestro corazón y de nuestra mente.
Tú no tienes el control. Nunca tendrás el control. Tienes que marcharte. Eres sólo una idea de alguien que vive en un cuerpo de carne y hueso. En el fondo sabes que eres una impostura. Eso te inquieta, pero no puedes enfrentarte a ello abiertamente. Tienes demasiado miedo para verlo abiertamente. Tienes demasiado miedo para verlo directamente. Temes que signifique tu muerte. Los árboles del bosque no temen ninguna pérdida. La pérdida personal no tiene ningún significado para el que ha despertado. Nosotros somos los bosques; somos la Tierra, el Cielo y todo lo que llena este maravilloso Universo. El ego puede morir, nosotros no. Cuando oímos el canto de un pájaro en la profundidad del bosque, el pájaro, el canto y el bosque somos nosotros. Es lo que somos en cuanto la Vida Misma. Cuando el cuerpo muere y se descompone, esa Conciencia sigue estando Consciente. No puede acabar. De modo que déjate ir. ¿Quién se sigue aferrando, y por qué? Conviértete en la voz del bosque, en el sonido de las olas, en el calor del sol, en el amor de las risas de los niños y en todas las infinitas maravillas que constituyen el mundo real. Abandona tu ridículo ego ilusorio y descubre lo que eres en realidad: Vida.
Melvyn Wartella.